THE SYNAPTIK
Un grito identitario y de denuncia en el mundo del Trap
Si algo no tiene The Sypnaptik es pelos en la lengua. Como buen artista del mundo del trap, dice lo que piensa aunque pueda ser ofensivo o políticamente incorrecto. Si quiere decir que varias de sus canciones las compuso en su estudio estando borracho, lo dice y punto. En un país (Jordania) donde el 95% de la población es musulmana y por tanto el consumo de alcohol no tiene el mejor de los recibimientos, hablar abiertamente de alcohol y drogas es un reto. Sin embargo, las cosas no le van nada mal al artista jordano.
Cuesta bastante situar a The Synaptik en un género musical concreto, aunque la mayoría lo identifiquen como trapero. Sus canciones mezclan melodías muy rap con bases musicales más bien electrónicas. Laith Hasan, su nombre real, es de origen palestino, aunque ha vivido en Jordania la mayor parte de su vida. Nacido en una familia de clase media, tuvo muy claro desde su adolescencia que lo que él quería hacer era producir su propia música, aunque estudió la carrera de Medicina como”alternativa” a su proyecto musical.
De la facultad de medicina a estrella del trap. El año 2018 fue sin duda uno de los mejores años para el artista, que sacó su primer disco “Om Al Mawjat”, en español “madre de todas la olas”. El disco ha tenido una gran acogida en todo el mundo árabe, en especial entre lxs jóvenes jordanxs. Curiosamente, en Ammán hay una escena rap muy activa e interesante. Sin embargo, tal y como cuenta el artista, el rap en Ammán venía acompañado de un estigma: se suponía que el rap era para la gente de clases medias-bajas. “El rap era más de Ammán Este, el barrio pobre”, dijo The Synaptik. “El rock era Amman Oeste, porqué allí se podían permitir comprar guitarras”.
The Synaptik destaca por intentar que la letra de sus canciones sea muy personal, reflejando su identidad como palestino. Denuncia públicamente y sin tapujos la situación del pueblo palestino, a la vez que no tiene ningún problema en decir que nunca piensa actuar en Israel. Eso puede recordarnos a Eurovisión 2019, que fue un festival duramente criticado por hacer el certamen en Israel. El conflicto Palestino-Israelí como vemos, también está muy presente en la música.
Las violaciones de derechos humanos siguen siendo una realidad en la región. Gaza y Cisjordania son un claro ejemplo de lo que pasa cuando la inacción internacional se perpetúa en el tiempo. Miles de desplazados por el conflicto, muerte, sufrimiento y la perspectiva de un futuro incierto donde no se avista ningún cambio claro. Sin duda no estamos ante un autor banal y vacío. Laith está hecho de la pasta de los grandes del género, generando en sus canciones un balance genial entre buena música y protesta.
¡Es sin lugar a dudas de nuestros preferidos!