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ALGÉRINO

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El J Balvin de Algeria

Algérino es toda una leyenda dentro y fuera de Algeria. Desde 2010, es de lxs artistas del Maghreb más internacionales: se escucha sobretodo en Holanda, Italia, España, Francia, Estados Unidos y Canadá.  ¿Y por qué tanto éxito? Por su estilo único, que mezcla rap urbano, el hip hop americano  y el Raï, con influencias del reggaetón.

Nació en un barrio del Norte de Marsella (Francia) en 1980. Algérino, en realidad Samir Djoghlal,  se siente muy arraigado a su cultura árabe y amazigh.  A pesar de haber vivido más tiempo en Marsella que en Algeria, fue el público argelino el que lo propulsó a la fama.

Pero Djoghlal no siempre tuvo claro que lo suyo era la música…  Estaba en la facultad cuando decidió cambiar de rumbo y dedicarse a su gran pasión. ¡Fue el mayor dilema de su vida! Su familia quería verlo triunfar en sus estudios académicos. Aún hoy,  su madre no ve como un trabajo que su hijo sea artista, pero lo acepta. De familia musulmana pero sin ser conservadora en exceso, Samir expresa que la familia y los amigos son sus mayores apoyos en la vida. 

Por lo general, un país conservador relega la mujer en el ámbito privado. Si a esto le sumamos la incidencia que siguen teniendo las distintas ramas del Islam en la moral de la sociedad , cuesta romper estereotipos. Es cierto que el Corán no dice que las mujeres deban ser amas de casa. Pero si coloca a las mujeres bajo el cuidado de los hombres, que son los responsables de mantener a sus esposas. La desigualdad es evidente. Y es que el código de familia Argelino del 2005 va en contra de la Constitución del país, que proclama igualdad entre hombres y mujeres. Es machista con todas las letras: por ejemplo,  las mujeres que quieran pedir el divorcio después de haber sufrido violencia física tienen que reembolsar su dote. Además, la poligamia es legal a día de hoy. ¿Increíble verdad?  

Frente a esto, las mujeres argelinas no se han quedado de brazos cruzados y se organizan en asociaciones feministas. Pero hay un problema que impide cambiar las leyes: no hay consenso dentro del propio movimiento feminista. Las más progresistas creen que el Islam es un asunto privado y defienden que las estructuras sociales no sean religiosas. Por otro lado, las moderadas piden la supresión de lo más discriminatorio sin renunciar a su identidad religiosa. Esta interpretación de las escuelas jurídicas del Islam aplicada a la familia,  no solo ocurre en Argelia. En el norte de África y Oriente Medio tienen reglas similares. 

 

Si tienes ganas de sumergirte dentro del ritmo argelino, pasarlo bien y disfrutar del Oriental Dream de éxito, diversión y amistad, ¡no dudes en escuchar la playlist!

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